Operación tecnológica clínica de la psicología
Diferenciación
de la operación tecnológica de la psicología: su objetivo y competencia
Para
poder diferenciar la operación tecnológica de la psicología de una demanda
social como tal y de las operaciones tecnológicas de otras ciencias es
necesario:
Definir
desde la psicología el área tecnológica que nos interesa y su objetivo, tomando
en cuenta las características propias de cada grupo social, sus propósitos y el
tipo de demanda planteada para integrar y comprender las propiedades referidas
en áreas tecnológicas especializadas.
Si bien
es cierto que la operación tecnológica de la psicología se hace en ámbitos
definidos por otras ciencias o ante demandas sociales precisas, también lo es
que deben delimitarse, desde la psicología, los alcances de esta operación.
El
objetivo de la operación tecnológica clínica de la psicología es la
implementación de procedimientos en relación a las interacciones del organismo
en lo individual valoradas por éste o por el grupo de referencia como problema.
El apellido de clínica a esta operación psicológica no depende de una
consideración estrictamente psicológica, se vincula al desarrollo histórico de
las instituciones que tradicionalmente han atendido estos "casos", y
que por razones sociales se han agrupado con otras disciplinas encargadas de
resolver problemas de "salud".
En la estructura social y económica
actual la psicología clínica se inserta con esta denominación para poder
acercarse al tipo especial de usuario que demanda este servicio, toca a la
psicología distinguir sus procedimientos particularmente del modelo medico y de
las implicaciones de esta parentela.
En el
caso del área tecnológica organizacional se hace referencia exclusivamente a
los grupos definidos social y administrativamente que tienen un objetivo
productivo, comercial o de servicio, y que cubren necesidades individuales o de
otros grupos, donde el comportamiento del individuo es explicado en los
términos de la psicología básica. De tal manera que la psicología
organizacional, como resultado de la demanda del conocimiento psicológico
especializado por parte de grupos sociales y de la delimitación hecha por la
propia psicología, tiene por objetivo la implementación de procedimientos en
relación a las interacciones del organismo en lo individual en el contexto
definido socialmente como organización.
El área
educativa es otro ejemplo de la influencia que ejercen las instituciones y
requerimientos sociales sobre la denominación de una área tecnológica; al ser
la "escuela" el lugar donde se reúnen los individuos para
"aprender" se relacionó a los estudios e intervenciones psicológicas
que explicaban el aprendizaje (sobretodo de infantes) con la estructura social
que atendía en general la demanda. El área tecnológica educativa de la
psicología tiene por objetivo la implementación de procedimientos en
relación a las interacciones del organismo en lo individual en el proceso
social de enseñanza.
Estos son
tan sólo algunos ejemplos de áreas tecnológicas actuales con correspondencia a
instituciones y necesidades sociales especificas, y a diferencia de lo expuesto
por Kantor (1967) y Ribes y López (1985), se considera el factor de
transformación de los grupos sociales y por ende la forma de identificarlos y
denominarlos, sin que por esto se transgreda los supuestos de la ciencia
básica. Podemos decir que cuando el contexto de implementación o el tipo de
demanda social hacen altamente diferenciables los objetivos de la operación
tecnológica cabe hacer una reformulación, y en su caso la creación de áreas
tecnológicas desde la perspectiva psicológica. Otros ejemplos son la psicología
deportiva y la psicología publicitaria que hasta hace unas décadas no eran
reconocidas como áreas de operación tecnológica, pero que en estos días cumplen
con requerimientos sociales e indican la comprensión contextos con
interacciones especificas.
Delimitar las competencias del psicólogo en su actuación para la solución de la
problemática señalada con relación a las actividades de otros especialistas
(multidisciplina).
Si la
definición del ámbito o la atención a la demanda implica la combinación de
distintos procedimientos de diferentes disciplinas, parte de la labor es
precisar cuales son los puntos que pueden ser comprendidos desde la perspectiva
psicológica.
En la
operación tecnológica del área clínica, donde la variedad de requerimientos
implica la consideración, para su análisis, de una instancia biológica y de un
contexto social (estrechamente ligados en este tipo de operación), no
corresponde al psicólogo la alteración directa de lo biológico o la alteración
de lo social.
La competencia del psicólogo es incidir en el comportamiento del
individuo para que esto repercuta en lo biológico y lo social.
En el
área organizacional al psicólogo le corresponde operar en los aspectos
relacionados con el comportamiento del individuo en los distintos momentos de
los procesos laborales, y no participar (como regularmente lo indica el puesto
ocupado) en actividades administrativas o legales.
*FUENTE
Juan
Antonio Vargas Bustos
Universidad Nacional Autónoma de México
Facultad de Estudios Superiores Iztacala
Universidad Nacional Autónoma de México
Facultad de Estudios Superiores Iztacala

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